Qué ver en La Habana Vieja en un día, a pie

Con un día se puede ver lo esencial de La Habana Vieja sin coger un taxi: las cuatro plazas por la mañana, la calle Obispo y el Capitolio a mediodía, y el Malecón al caer la tarde.
Este es el día que proponemos a quienes se alojan en Amargura 62, una casa colonial en la calle Amargura, en pleno centro histórico. Todo sale de nuestra puerta.
Por la mañana: las cuatro plazas
Empieza temprano, antes del calor. Desde nuestra puerta, la Plaza de San Francisco está a 1 minuto; la Plaza Vieja, a 3; la Plaza de Armas, a 7; y la Catedral, a 9. Las cuatro caben en una mañana. El recorrido completo, con qué ver en cada plaza, está en Las cuatro plazas de La Habana Vieja, a pie.
A mediodía: la calle Obispo y el Capitolio
La calle Obispo es peatonal, con tiendas, cafés y música. En la esquina con Mercaderes está el hotel Ambos Mundos, donde se alojó Hemingway; desde nuestra puerta, a unos 7 minutos a pie.
Sigue Obispo hacia el oeste y saldrás cerca del Capitolio, a unos 15 minutos a pie de casa. Desde fuera se ve bien y se hacen fotos. Si quieres entrar, pregunta antes el horario y el precio: no los damos porque cambian.
Es buena hora para buscar sombra y comer algo. Nuestra recomendación es la pizzería Venami, en la calle Monserrate, a 12 minutos a pie de casa. Y si te apetece descansar, la casa tiene aire acondicionado: puedes volver y salir de nuevo por la tarde.

Por la tarde: museos y calles sin prisa
La tarde es para lo que te haya llamado la atención por la mañana: entrar en algún museo de la Plaza de Armas, perderte por calles con menos gente o sentarte en una terraza de la Plaza Vieja. Pregúntanos qué te interesa y te decimos por dónde ir.
Si prefieres no andar tanto, podemos organizar un taxi o un tour en un coche clásico descapotable por el Malecón; lo pides desde el Portal Huésped, donde ves el precio antes.
Al atardecer: el Malecón

El Malecón, el paseo junto al mar, es el sitio de los habaneros al caer la tarde. Empieza junto al Castillo de San Salvador de la Punta, a unos 20 minutos a pie desde nuestra puerta. Quédate a ver cómo se pone el sol sobre el mar.
Por la noche: de vuelta a casa

Para la última hora, la azotea: mecedoras de colores, una mesa de ajedrez y los tejados de La Habana Vieja alrededor. Lo que más sorprende a quienes se alojan aquí es el silencio: después de un día en el centro, cierras la puerta y la ciudad se queda fuera.
Si quieres ver qué hay esa noche, mira la Agenda: conciertos, exposiciones y espectáculos con la distancia desde la casa.
Consejos para el día
- Calor: lleva agua, gorra y protector solar, y deja el mediodía para la sombra.
- Dinero: trae efectivo suficiente para toda la estancia. Desde junio de 2026 no se aceptan Visa ni Mastercard; te lo contamos en dinero en Cuba.
- Internet: descarga los mapas antes de salir. En el Portal Huésped, el mapa y los paseos desde la calle Amargura se guardan en el móvil y funcionan sin conexión. Más en Internet en Cuba.
- Seguridad: La Habana Vieja tiene mucha vida y luz de noche. Como en cualquier ciudad con turismo, cuida tus cosas donde hay mucha gente.
- Calzado: cómodo. Todo se hace andando, y hay adoquines.
Si aún no tienes dónde alojarte, mira nuestros apartamentos o Dónde alojarse en La Habana.
Preguntas frecuentes
¿Se puede ver La Habana Vieja en un día?
Lo esencial, sí: las cuatro plazas, la calle Obispo, el Capitolio y el Malecón al atardecer, todo a pie.
¿Qué hay cerca de la calle Amargura?
La Plaza de San Francisco, a 1 minuto a pie; la Plaza Vieja, a 3; la Plaza de Armas, a 7; la Catedral, a 9; y el Capitolio, a 15.
¿Dónde se alojaba Hemingway en La Habana?
En el hotel Ambos Mundos, en la esquina de las calles Obispo y Mercaderes, en La Habana Vieja. Desde nuestra puerta, a unos 7 minutos a pie.
¿Es segura La Habana Vieja para pasear?
Es una zona con mucha vida, calles peatonales y luz de noche. Como en cualquier ciudad con turismo, cuida tus cosas donde hay mucha gente.